Ambiente pelágico

Nombres

El término "pelágico" deriva de la palabra griega “pelagos”, que significa océano. La zona pelágica es la columna de agua que está sobre el fondo marino.

Descripción

En sentido horizontal, incluye a la zona nerítica, ubicada sobre la plataforma continental y cuya profundidad máxima es de 200 metros; y a la zona oceánica, que se extiende desde el borde la plataforma continental hacia mar afuera. Algunos autores limitan la zona pelágica a la región oceánica, excluyendo así a la zona nerítica.

Según la profundidad, la zona pelágica, en sentido vertical, se divide en varios estratos:

Zona Estrato Significado Profundidad (m) Iluminación Temperatura
Fótica o iluminada Epipelágica Epi, sobre 0 a 200 Buena Estable y desciende en termoclina
  Mesopelágica Meso, enmedio 200 a 1,000 Escasa 5 a 10º C
Afótica o sin luz Batipelágica Bati, profundo 1,000 a 4,000 Sin luz 0 a 4º C
  Abisopelágica Abiso, profundidad 4,000 a 6,000 Sin luz 0 a 4º C
  Hadopelágica Hado, fuerza desconocida 6,000 en adelante Sin luz  

La temperatura es relativamente uniforme en la zona cercana a la superficie y comienza a decaer conforme se incrementa la profundidad hasta cambiar abruptamente en la zona de termoclina que está ubicada cerca de los 150 m de profundidad. A partir de aquí se mantiene relativamente estable entre 0 y 6°C. El ambiente pelágico se caracteriza por una alta variabilidad en cuanto a sus parámetros fisicoquímicos y biológicos. El oxígeno disuelto es más abundante en los primeros metros y disminuye hasta una zona de mínimo oxígeno aproximadamente a los 200 m para posteriormente comenzar a subir nuevamente. La presión aumenta con la profundidad a razón de una atmósfera de presión por cada 10 metros.

La mayor biodiversidad y productividad primaria (fotosíntesis) se encuentra en la capa más superficial correspondiente a la zona fótica, mientras que, en las zonas más profundas, abisopelágica y hadopelágica, existen muy pocas especies, muchas de ellas desconocidas hasta la fecha.

Especies pelágicas

Las especies pelágicas son aquellas que viven en aguas medias o cerca de la superficie, y que limitan al máximo su contacto con el fondo marino y la costa. Se agrupan en dos categorías:

  • Necton: formado por organismos capaces de contrarrestar con sus movimientos las corrientes marinas como peces, tortugas, mamíferos marinos, calamares y pulpos.
  • Plancton: formado por organismos de pequeño tamaño o microscópicos que no pueden vencer a las corrientes marinas y usualmente son arrastrados por ellas, y pueden ser tanto vegetales (fitoplancton) como animales (zooplancton).

Flora y fauna epipelágica

La flora de la zona epipelágica está representada por el fitoplancton aproximadamente hasta los 80 primeros metros de profundidad donde se tiene luz suficiente para que los organismos realicen la fotosíntesis; conforme se alcanza mayor profundidad, éstos se vuelven más escasos.

El fitoplancton está constituido por algas unicelulares y bacterias también fotosintéticas. Entre las especies fitoplanctónicas se encuentran las diatomeas, dinoflagelados, algas verdeazules, algas pardas, cocolitofóridos, entre otras. La fauna de la zona epipelágica es muy diversa y está representada por organismos microscópicos pertenecientes al plancton, así como organismos de gran tamaño pertenecientes al necton. Entre los organismos del zooplancton se encuentran las larvas de prácticamente todos los grupos zoológicos existentes en el ambiente marino como copépodos, miscidáceos, poliquetos, rotíferos y medusas, entre otros. Entre las especies del necton están los peces como jureles, sardinas, barracudas, tiburones, atunes; mamíferos marinos como delfines y ballenas; calamares y pulpos, así como tortugas y aves marinas.

Flora y fauna mesopelágica

Como se trata de una zona de penumbra, no existe suficiente luz para realizar fotosíntesis por lo que no hay plantas. El zooplancton de la zona mesopelágica es muy similar al plancton epipelágico y está dominado por los copépodos y ostrácodos. Los peces de bocas erizadas (con dientes como agujas) y los peces linterna comprenden cerca del 90% de todos los peces existentes en esta zona. También se incluyen camarones, calamares, anguilas y medusas conocidas como salpas.

Esta zona juega un papel importante en el ciclo del carbono y el mantenimiento de la cadena alimentaria del océano. Muchos animales de esta zona migran hacia arriba a la zona epipelágica de noche en busca de alimento.

Flora y fauna batipelágica

La flora es totalmente inexistente. En esta zona, al igual que en la anterior, predominan los peces de boca erizada y los peces linterna. Son de coloración oscura negra o roja, de bocas grandes, órganos sensoriales desarrollados y órganos luminosos. Son frecuentes los organismos que producen luminiscencia, ya sea por ellos mismos o por su asociación con bacterias bioluminiscentes que viven en su interior. También viven en esta zona tiburones, medusas y calamares gigantes, los cuales son depredados por los cachalotes, entre otros.

Fauna abisopelágica

En esta zona existe muy poca actividad animal debido a la falta de oxígeno y a la presión hidrostática extrema. Los peces abisales carecen de vejiga natatoria y muchos son completamente ciegos o con ojos desproporcionadamente desarrollados. Son frecuentes las especies que emplean bioluminiscencia como mecanismo para atraer a sus presas. Algunas especies de esta zona son la medusa Atolla, el pez cusk sin rostro, algunos anfípodos, entre otros.

Fauna hadopelágica

En esta zona existen principalmente fosas marinas de profundidades que superan los 6,000 m. La fosa más honda conocida al día de hoy es la fosa de las Marianas, ubicada en el océano Pacífico occidental con una profundidad de 11,300 m. Es una zona casi desolada, donde pueden sobrevivir algunas bacterias que metabolizan el hidrógeno y metano liberados por las rocas y agua, así como algunas especies halladas durante las expediciones con submarinos, tales como el pez cola de rata o granaderos, las cochinillas de mar, el pez brótula y los anfípodos hadales, entre otros.

Conservación

Los esfuerzos de conservación del ambiente pelágico se dan a nivel de especie y de manejo de la riqueza pesquera. Entre las especies consideradas en riesgo de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2010 se pueden mencionar a los mamíferos marinos en la categorías:

Sujetos a protección especial


La ballena de aleta (Balaenoptera physalus), la ballena azul (Balaenoptera musculus), la ballena gris (Eschrichtius robustus), la orca (Orcinus orca), el delfín tornillo (Stenella longirostris), el lobo marino de California (Zalophus californianus)

Amenazadas


El elefante marino (Mirounga angustirostris), el tiburón blanco (Carcharodon carcharias), el tiburón ballena (Rhincodon typus)

En peligro de extinción


La totoaba (Totoaba macdonaldi), la vaquita marina (Phocoena sinus), el lobo fino de Guadalupe (Arctocephalus townsendi), las tortugas marinas caguama (Caretta caretta), prieta (Chelonia agassizi), blanca (Chelonia mydas), de carey (Eretmochelys imbricata), lora (Lepidochelys kempii), golfina (Lepidochelys olivacea) y laúd (Dermochelys coriacea), entre otras especies.

Entre las especies pesqueras con Plan de Manejo Pesquero están: el calamar gigante (Dosidicus gigas), la merluza del Pacífico Norte (Merluccius productus), el atún aleta amarilla (Thunnus albacares) y atún aleta azul (Thunnus orientalis) (ver semáforo de pesca responsable). Asimismo, el aprovechamiento de algunas especies está definido con relación a la zonificación establecida en los Programas de Conservación y Manejo de las Áreas Naturales Protegidas.

Servicios ambientales


Tradicionalmente se ha prestado poca atención a los beneficios que proveen los servicios ecosistémicos al ser humano, esto probablemente se deba a que se han considerado como servicios infinitos e inagotables, y no como escasos y limitados.

Entre los servicios que brinda la zona pelágica destacan aquellos que proveen las bases para el desarrollo económico llamados servicios de suministro que se refieren a actividades pesqueras, transporte marítimo y obtención de productos farmacéuticos y nutricionales; como servicios culturales sobresalen el turismo y la recreación; y como servicios de regulación se encuentran la producción de oxígeno, la captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CO2), la regulación del clima, el ciclo del agua, el ciclo de nutrientes y los procesos ecosistémicos y evolutivos que permiten la existencia de especies y poblaciones altamente adaptadas y especializadas.

Impactos y amenazas


La sobreexplotación pesquera, la contaminación (aguas residuales urbanas, agrícolas e industriales, plásticos y microplásticos) y el cambio climático son los principales problemas que amenazan a la biodiversidad de la zona pelágica.

Legislación

Las Normas Oficiales Mexicanas aplicables en la zona pelágica del territorio nacional son las siguientes:

  • Norma Oficial Mexicana NOM059-Semarnat-2010, Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres -Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio -Lista de especies en riesgo.
  • Norma Oficial Mexicana NOM126-Semarnat-2000, Por la que se establecen las especificaciones para la realización de actividades de colecta científica de material biológico de especies de flora y fauna silvestres y otros recursos biológicos en el territorio nacional.
  • Norma Oficial Mexicana NOM-064- SaG/PeSC/Semarnat-2013, sobre sistemas, métodos y técnicas de captura prohibidos en la pesca en aguas de jurisdicción federal de los Estados Unidos Mexicanos.
Fuentes consultadas

Sitios web recomendados

Actualizado en: 06/05/2021 - 18:10hrs.