Artesanías

Pensar en la riqueza natural empleada para la elaboración de artesanías, es pensar en una variedad de maderas, fibras, pieles, resinas, etc., una enorme diversidad de materiales utilizados en la fabricación de arte popular1. Esto pone en evidencia la importancia de conocer, clasificar y determinar la información sobre las especies de plantas y animales disponibles para la producción de figuras, herramientas y adornos2. El inventario de especies vegetales y animales de uso artesanal disponible en CONABIO, cuenta con información de 666 especies, de las cuales 536 pertenecen a plantas vasculares, 3 hongos, 2 algas y 125 animales (invertebrados marinos, vertebrados marinos, insectos, anfibios, reptiles, aves y mamíferos)7.

México se caracteriza por tener una gran expresión de arte popular. Como parte de la tradición cultural del pueblo, las artesanías representan la identidad comunitaria que pasa de padres a hijos, del maestro al aprendiz y son hechas por procesos manuales, auxiliados por implementos rudimentarios que aligeran ciertas tareas3. Generalmente, la materia prima es obtenida en la región donde habita el artesano y esto hace que los productos tengan una identidad regional propia, la cual permite crear formas y diseños decorativos particulares que los distingue de otros, siendo estos tan singulares, que difieren marcadamente de lo que se produce en la región vecina más cercana4.

La artesanía se crea como producto, duradero o efímero, cuya función original está determinada en el nivel social y cultural. Sus usos se destinan dependiendo de las necesidades que cubre, tales como el doméstico, religioso o ceremonial, ornamental, recreativo o bien como implemento de trabajo. Podríamos decir que en buena medida el arte popular convirtió al ser humano en un ser cultural. Las acciones diversas implicadas en la cultura, aseguraron en primera instancia dar respuesta a necesidades básicas y permitieron producir lo que no se encontraba tal cual en la naturaleza. Cada máscara, olla bruñida, sombrero o petate tiene una función, y resuelve las necesidades materiales, espirituales y recreativas del vivir diario individual y colectivo1.

De esta forma, nos encontramos que la artesanía vincula la cultura con el entorno, la sociedad con la naturaleza6. Es preciso conocer qué especies de plantas y animales son usados en la producción artesanal para valorar el impacto ambiental que se produce sobre sus poblaciones y sobre los ecosistemas que habitan7. En particular, es fundamental determinar el estado que guardan las especies según las categorías de riesgo establecidas en la legislación, así como conocer aspectos de los procesos de elaboración de las artesanías que impactan tanto la salud del ambiente como la salud del artesano; por ejemplo, los procesos artesanales que usan materiales químicos relacionados con la contaminación de ríos y arroyos para estar en condiciones de prevenir o mitigar los impactos sobre el ambiente y sobre la salud humana.

El éxito comercial de una artesanía representa ingresos económicos para las familias de los artesanos. Sin embargo, es necesario tomar en cuenta que el incremento en la producción muchas veces implica el aumento en la demanda de plantas y animales y esto puede repercutir en su escasez, ocasionando mayor presión sobre las especies que constituyen buena parte de las materias primas naturales y haciendo que las distancias de recolección de éstas crezcan cada vez mas6. Mientras más conocimiento tengan de la biología, distribución y manejo de sus materias primas, los artesanos, inseparables de sus tradiciones, serán una pieza clave de la solución de los problemas implicados en la producción de sus artesanías, pero sobre todo contribuirán considerablemente en la conservación de la biodiversidad, en el bienestar de sus familias y de las comunidades a las que pertenecen.

El contacto con el arte popular nos permite conocer el entorno del que proviene el maestro artesano, de donde obtiene la materia prima con la que realiza sus obras; pero también nos da acceso a su visión del mundo, tanto a nivel individual como colectivo. Cada pieza alberga el compendio de tradiciones ancestrales en estrecho vínculo con el entorno del cual surgieron y se nutrieron; así como la sensibilidad propia del artista que es capaz de condensar en sus piezas su procedencia como miembro de una comunidad. Toda peculiar relación hace que el trato directo con los artesanos brinde un acervo de enseñanzas técnicas, artísticas y también un invaluable cúmulo de lecciones humanas5.

Referencias
  1. Rubín de la Borbolla, D. F. 1979. El universo de las artesanías. Centro Interamericano de Artesanías y Artes Populares (CIDAP). Boletín de información. 4: 14-19.
  2. Bravo C. y López-Gómez, A. 1999. Inventario de especies vegetales y animales de uso artesanal. CONABIO. Biodiversitas, 22:9-14.
  3. Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART). 2009. Manual de diferenciación entre artesanía y manualidad. Secretaría de Desarrollo Social, México.
  4. Rubín de la Borbolla, D. F. 1950. Arte popular mexicano. Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Nuevo León, México.
  5. Fernández de Calderón, C. 2003. Grandes maestros del arte popular mexicano. Fomento Cultural BANAMEX. México. 552 pp.
  6. Cornejo, R. F. J.; Cruz, M, M.; López-Binnqüist, C.; Neyra, G. L. 2009. Introducción. En Cruz, M, M.; López-Binnqüist, C.; Neyra, G. L. (eds.). Artesanías y medio ambiente. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART). México. pp. 11-13.
  7. Bravo-Marentes, C., 1999. Inventario nacional de especies vegetales y animales de uso artesanal. Asociación Mexicana de Arte y Cultura Popular A.C. Informe final SNIB-CONABIO proyecto No. J002. México.

CONABIO. 2020. Artesanías https://www.biodiversidad.gob.mx/diversidad/artesanias. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Cd. de México. México.
Contenido: Fernanda Dorantes y Lucila Neyra

Actualizado en: 30/09/2020 - 00:11hrs.